Reporte del Partido
Resultado Oficial
La mítica cancha del Estadio Azteca se convirtió en el escenario de una noche de consagración e historia pura para el fútbol mexicano. Tras una tensa demora de una hora provocada por una tormenta eléctrica que amenazaba con ahogar la fiesta en la Ciudad de México, la Selección Mexicana se plantó con autoridad ante Ecuador para firmar un contundente 2-0 que desató el delirio de la afición. Estaba en juego el boleto a los octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2026, una barrera psicológica que el Tri arrastraba desde hacía cuarenta años sin superar una eliminatoria directa. En un duelo de poder a poder contra una de las escuadras sudamericanas más físicas de la actualidad, el equipo de Javier Aguirre demostró que la jerarquía y el hambre de gloria valen más que cualquier cartel europeo.
El vendaval azteca comenzó a tejerse desde las bandas, donde la electricidad de Roberto Alvarado causó estragos en la defensa ecuatoriana. Fue precisamente Roberto Alvarado quien, con una clarividencia absoluta, proyectó un centro preciso para que Julián Quiñones rompiera el molde de la zaga y mandara a guardar la pelota en el fondo de las redes al minuto 21. El impacto del gol anestesió a una escuadra ecuatoriana que aún intentaba asimilar el golpe cuando, apenas nueve minutos después, Julián Quiñones se vistió de asistente para asociarse en una vistosa pared con Raúl Jiménez; el experimentado ariete no perdonó y con una definición soberbia puso el 2-0 definitivo al minuto 30. Ecuador intentó responder recurriendo al juego físico, lo que le costó a Alan Franco una tarjeta amarilla justo antes del descanso, obligando al estratega visitante a mover sus piezas en el entretiempo mandando al campo a Joel Ordóñez, Angelo Preciado y Yaimar Medina.
En el complemento, México supo dosificar los esfuerzos y se mostró sumamente inteligente en el manejo del balón. El juvenil Gilberto Mora dejó su lugar a Brian Gutiérrez en un intento por refrescar el mediocampo, mientras que la ofensiva ecuatoriana buscaba respuestas con la salida de Enner Valencia para permitir el ingreso de Kevin Rodríguez. Conforme corría el reloj, el técnico mexicano ajustó líneas con la salida de Luis Romo por Obed Vargas, y Raúl Jiménez se marchó ovacionado para permitir el ingreso de Santiago Gimenez. Mientras que John Yeboah dejaba su puesto a Jordy Caicedo y Nilson Angulo a Kendry Páez en la visita, el Tri cerraba filas con los ingresos de Orbelín Pineda e Israel Reyes por Julián Quiñones y Roberto Alvarado. En la recta final, la frustración se apoderó de Ecuador; tras una serie de fricciones, el partido terminó de descarrilarse para la visita al minuto 89 cuando Piero Hincapié vio la tarjeta roja directa tras una dura entrada, desatando reclamos colectivos que acabaron en amonestaciones consecutivas para Kendry Páez y Moisés Caicedo.
La hazaña de romper la sequía histórica y acceder al ansiado quinto partido representó una inyección de orgullo para un plantel muchas veces cuestionado. La gran figura del encuentro, Julián Quiñones, no ocultó su felicidad tras el pitazo final y lanzó un mensaje contundente ante los micrófonos: "Aunque algunos jugadores ecuatorianos estén en Europa, eso no significa que sean mejores que nosotros y eso se demostró". Con este triunfo dorado, México selló su pase entre los dieciséis mejores del planeta, dejando claro que el Azteca sigue siendo una fortaleza inexpugnable donde la mística y la pasión se conjugan para escribir páginas memorables en la historia del balompié mundial.
Highlights del Partido
- Julián Quiñones (Minuto 21): El atacante mexicano abrió el marcador con un remate letal tras una brillante asistencia de Roberto Alvarado.
- Raúl Jiménez (Minuto 30): El delantero selló el triunfo azteca con una definición de alta escuela tras asociarse con Julián Quiñones.
- Piero Hincapié (Minuto 89): El defensor ecuatoriano recibió una tarjeta roja directa tras una dura entrada que sepultó las aspiraciones de remontada de su equipo.




















































